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Mostrando entradas de abril 25, 2017

CAPITULO 49

«Un vaso medio vacío de vino es también uno medio lleno, pero una mentiras a medias de ningún modo es una media verdad.»  JEAN COCTEAU Elisa levantó la vista y vio tras el cristal a  Pedro . Sonrió a desgana. Era obvio que la noticia lo había  trastocado y que había tenido que alejarse para procesarla, pero ahí estaba: había regresado. —Espérame, cariño. Ya vuelvo. —¿Cuándo llega mamá? —Espérame, Alejo. Ahora vuelvo. Elisa besó al niño, lo arropó y luego salió al encuentro de  Pedro . La mujer se veía sumamente  afectada y temblaba. Pedro  también se veía terrible. —Estoy aterrado. No voy a mentirle. —Lo sé, no se preocupe. Es comprensible. —¿Qué hago? —En un principio lo que le dicte su corazón, pero creo que Alejo aún no debe saber quién es  usted en verdad. —Él asintió con la cabeza—. Le diremos que es un amigo de Becca. Seguramente le  preguntará por ella, pero estoy esperando a la psicóloga o a su médico par...

CAPITULO 48

Era de madrugada. Paula y Pedro yacían exhaustos y abrazados en la cama, entregados a los  brazos de Morfeo. Destrozando el apacible silencio de la noche, el móvil de él comenzó a sonar. Lo  miró y vio que era un número desconocido, así que desestimó la llamada y volvió a dormir. —¿Quién era? —Número desconocido. Duerme. —Le besó el pelo y la acurrucó más contra su pecho. El móvil volvió a sonar. Fastidiado,  Pedro  volvió a cogerlo.  Miró medio dormido la pantalla y  pudo ver que nuevamente se trataba de un número desconocido. Pero esta vez sí atendió. —Hola —contestó con la voz pastosa de sueño. —¿ Pedro Alfonso ? —Sí, al habla. —Disculpe que le moleste, pero Becca me dio este número en caso de una emergencia. Me dijo  que hablara con usted y que solo lo hiciera con usted. La mujer sollozaba mientras le hablaba, por lo que obtuvo de inmediato la atención de  Pedro . Retiró el brazo con el que tenía abrazada a Pa...