CAPITULO 20
«El infierno es esperar sin esperanza.» André Giroux Estaba malhumorada. El cachondeo incesante de Pedro la había puesto de los nervios. Terminó de arreglarlo todo y luego se dirigió a la habitación. Intentaría descansar. Mientras se metía en la cama comprendió, por lo que su mal humor se esfumó de golpe y una sonrisa se dibujó en su rostro. Increíblemente, él había conseguido alejar las sombras que la cubrían de miedo y desesperación al pensar en la frágil salud de su abuela. En la otra habitación, Pedro permanecía a oscuras, pensativo, con las manos tras la nuca y mirando al techo, intentando controlar su frustración. Paula seguía sin ceder y él estaba volviéndose loco. «Deja de ser tan egoísta. Ella tiene miles de preocupaciones en la cabeza y a ti solamente te preocupa follártela. Mierda, estoy perdiendo el norte, pero es que la deseo tanto.» Se acomodó en posición fetal aferrado a la almohada y cerró los ...